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El sabor de un fruto está
dado principalmente por su contenido de azúcares (dulzor),
ácidos (acidez) y aroma. Los principales azúcares
presentes en la cereza son glucosa y, en menor medida, fructosa,
con sólo trazas de sacarosa. El contenido de azúcares,
generalmente estimado mediante el uso de un refractómetro
y expresado en ° Brix, se encontraría estrechamente relacionado
con la firmeza y el sabor, indicándose que cerezas con un
menor nivel de sólidos solubles son más firmes, pero
poseen menor sabor.
La firmeza es uno de los atributos más importantes de la
textura de las mismas. La marcada estacionalidad en la producción
y su relativamente corta vida de poscosecha, han impulsado el estudio
de nuevas tecnologías que permitan prolongar su presencia
en el mercado. El almacenamiento de los frutos de cereza a baja
temperatura, es importante para su conservación.
Existen otros países -Bélgica, Suiza, Inglaterra,
Italia y Brasil- que también están demandando cerezas
patagónicas, con exigencias particulares que requieren de
una amplia capacidad de adaptación por parte de todos los
integrantes de la cadena. |
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